La revelacion no surge de la verdad
¿Cómo explicar que el final de mi historia no se ha escrito? ¿Cómo encontrar un principio, si en el fárrago la punta del ovillo esta perdida?
Me he liberado de tremenda traición, y con la redención erigió la angustia que precede a la contrición.
Puedo asumir la magna realidad y saberme culpable de este oprobio, esto no empequeñece la necesidad de curarte ese dolor que he creado.
Intento apartarme de tu vida para dejar camino a sinceras emociones que vendrán prendidas a la tibieza de otra alma.
Amar incluso es librar y aun rayando lo paradójico, te encuentro detenido en preceptos irrefutables sin arriesgar despertarte para luego exigir tu juicio. Pero injerido asimismo eso es amar...
Lo trascendental no se encuentra inmerso en esa agonía fruto de movimientos mundanos. Aquello esta oculto en nuestro ser y es inmaculado.
La introspección, en este punto, es aliada. Coexistamos siendo participes de la reflexión, encarnando el cisco.
Arduas son las últimas líneas, tristes las mismas palabras resuenan en mi aliento, y sin embargo me atrevo a robar grandes pensamientos para decirte "NO HAY MENSAJE, SINO MENSAJERO. NO HAY AMOR, SINO AMANTE".
Mensajero y amante se funden en mí. Ante ti me orillo personificando la dualidad y en eterna suplica oficio tu respuesta que casualmente, me has dicho, llegara detrás del olvido...



